Resonancia magnética abierta: mayor confort para pacientes con claustrofobia o movilidad reducida
Conocé cómo la resonancia magnética abierta ofrece una alternativa cómoda y accesible para quienes sienten ansiedad ante espacios cerrados o tienen dolor y dificultades para movilizarse.
18/10/2026 · 3 min de lectura · Revisado por Dr. Pablo Joaquín Carrero, Director Médico de IMEDIAM. Médico Especialista Jerarquizado en Diagnóstico por Imágenes y en Clínica Médica
Realizarse un estudio de diagnóstico por imágenes no debería ser un motivo de estrés. Sin embargo, para muchas personas, la sola idea de ingresar a un resonador convencional —con su clásica forma de túnel cerrado— genera inquietud, ansiedad o directamente claustrofobia. Si a esto se suman dificultades físicas para trasladarse o dolores articulares intensos, la experiencia puede volverse aún más compleja.
En este contexto, la resonancia magnética abierta se presenta como una opción pensada para mejorar la experiencia del paciente, combinando precisión diagnóstica con un entorno mucho más amigable.
¿En qué consiste la resonancia magnética abierta?
A diferencia de los equipos tradicionales en forma de tubo cilíndrico, el resonador magnético abierto cuenta con una estructura con sus laterales despejados. Esto permite que el paciente mantenga contacto visual permanente con la sala y perciba una sensación de amplitud constante.
El principio técnico es el mismo que en cualquier resonancia: utiliza un campo magnético y ondas de radiofrecuencia para obtener imágenes de alta definición de los tejidos blandos, ligamentos, articulaciones, columna y cerebro, todo esto sin emitir radiación ionizante (rayos X).
Un alivio frente a la claustrofobia y la ansiedad
El temor a los espacios reducidos es una de las razones más frecuentes por las cuales muchas personas postergan sus estudios o no logran completarlos. La resonancia abierta modifica por completo esta vivencia:
- Espacio visual libre: al no haber un tubo que encierre el cuerpo, disminuye significativamente la sensación de sofoco y encierro.
- Acompañamiento cercano: el diseño del equipo facilita que un familiar o acompañante pueda permanecer en la sala cerca tuyo durante todo el examen, lo que aporta una gran tranquilidad, especialmente en personas mayores o niños.
- Menor nivel de ruido: en general, las secuencias de sonido en estos equipos suelen percibirse como menos intensas y estridentes que en los túneles tradicionales.
Accesibilidad para personas con movilidad reducida o dolor crónico
Para quien atraviesa un dolor lumbar agudo, una lesión en la rodilla, contracturas severas o problemas neurológicos que afectan la marcha, acomodarse dentro de un cilindro estrecho puede resultar sumamente doloroso.
La estructura abierta ofrece una camilla de acceso más amplio y despejado. Esto no solo facilita el ingreso y egreso con ayuda de bastones, andadores o asistencia del personal, sino que también permite encontrar posturas de mayor confort. Mantener la quietud es esencial para que las imágenes salgan nítidas, y una postura cómoda ayuda a tolerar el tiempo que dura el estudio sin dolor innecesario.
Comodidad para contexturas físicas grandes
Los resonadores cerrados tienen un diámetro predeterminado que puede resultar incómodo o ajustado para pacientes con sobrepeso, obesidad o contexturas con hombros anchos. El equipo abierto elimina las barreras laterales, permitiendo ubicar al paciente con holgura y sin presiones corporales.
Cómo prepararte para el examen
La preparación para una resonancia abierta es sencilla y similar a la de los estudios convencionales:
- Elementos metálicos: antes de ingresar, debés retirarte joyas, reloj, anteojos, audífonos, llaves y cualquier prenda con cierres o botones de metal.
- Ropa adecuada: es recomendable asistir con ropa cómoda, sin apliques metálicos. En caso de ser necesario, te proporcionarán una bata o camisolín.
- Información sobre implantes: es indispensable advertir al equipo médico si contás con marcapasos, clips por aneurismas, prótesis articulares, placas u otros dispositivos metálicos o electrónicos en el cuerpo, para corroborar su compatibilidad con el imán.
- Estudios previos: acordate de llevar órdenes médicas anteriores y estudios previos de la zona a examinar para que el médico especialista en diagnóstico por imágenes pueda cotejar la evolución.
La consulta médica previa
Cada situación de salud es particular. Por eso, siempre es conveniente conversar con tu médico tratante sobre la posibilidad de realizar tu estudio en un resonador abierto. El profesional valorará tus antecedentes, la región del cuerpo a estudiar y el requerimiento técnico específico de la indicación para definir la mejor alternativa de diagnóstico para vos.
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